T-MEC: la clave está en el diálogo


Presidente CCE
La próxima etapa del T-MEC se empieza a definir antes de que llegue 2027. Para México, el reto no se limita a conservar un acuerdo comercial: implica fortalecer una relación regional capaz de sostener la competitividad de América del Norte frente a un escenario internacional cada vez más complejo.

El diálogo entre México, Estados Unidos y Canadá ha cobrado relevancia precisamente por eso. Las reuniones y conversaciones entre los sectores productivos buscan anticipar los temas que estarán sobre la mesa durante la revisión del acuerdo, desde las reglas de origen hasta las cadenas de suministro que conectan a las tres economías.

Uno de los puntos que concentra mayor atención es la dependencia de insumos provenientes de Asia. La discusión hacia 2027 plantea encontrar mecanismos que permitan reducir esa exposición sin generar impactos innecesarios para las empresas y sus operaciones.

Para México, la oportunidad está en llegar a esa negociación con una posición articulada entre gobierno y sector privado. La competitividad regional dependerá tanto de las condiciones que se acuerden como de la capacidad de los tres países para construirlas mediante el diálogo.

La conversación apenas comienza, y sus efectos pueden alcanzar directamente las decisiones de inversión, proveeduría y crecimiento de las empresas mexicanas. Descubre más en Elite Business.
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