Capital mexicano, nueva jugada en el deporte estadounidense

El deporte estadounidense está atrayendo algo más que aficionados mexicanos. También está captando capital de empresarios cuya trayectoria se construyó en sectores como bebidas, inversión, seguros, minería y servicios financieros.

La llegada de Gonzalo Hevia Baillères y la familia Aramburuzabala al grupo propietario de los Seattle Seahawks coloca nuevamente al capital mexicano dentro de una de las ligas deportivas de mayor valor.

Hevia Baillères pertenece a la familia propietaria de Grupo Bal, conglomerado con presencia en sectores como comercio, seguros, pensiones y minería, a través de empresas como El Palacio de Hierro, GNP Seguros, Profuturo e Industrias Peñoles.

En el caso de María Asunción Aramburuzabala, la historia empresarial comienza con Grupo Modelo, compañía fundada por su familia y detrás de marcas como Corona, Modelo Especial, Negra Modelo y Victoria. Tras la venta de la cervecera a AB InBev, Aramburuzabala concentró buena parte de su estrategia patrimonial en Tresalia Capital, desde donde ha diversificado inversiones hacia tecnología, telecomunicaciones, bienes raíces, salud y otros sectores.

La MLS también suma capital mexicano. Juan Domingo Beckmann Legorreta, presidente y director general de Becle, compañía detrás de José Cuervo, adquirió una participación del LAFC.

Y en MLB, Alfredo Harp Helú mantiene su participación en los Padres de San Diego, después de haber construido una trayectoria empresarial ligada también al béisbol mexicano. Tres ligas. Distintas industrias. Una misma pregunta:
¿qué están viendo los empresarios mexicanos en el deporte estadounidense?

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