El Palm Beach Boat Show ya juega en la liga de Mónaco.

El Palm Beach International Boat Show llegó a su edición 44 con más de cien superyates y un valor total de vessels superior a los mil millones de dólares. La feria de Florida se instala como la segunda del mundo, detrás del Monaco Yacht Show, con la fórmula que combina agua, aire libre y una ola de compradores del continente americano.

El yate estrella de la edición fue el Rocinante, de doscientos cincuenta y seis pies, construido por Lürssen. La lista incluye a los grandes constructores europeos —Feadship, Benetti, Heesen— junto con la mayor exhibición de la historia de Heesen en Estados Unidos.

La feria venía en curva ascendente. La edición previa reunió más de mil embarcaciones y el patrimonio de Palm Beach County se triplicó recientemente, según reportes del sector. La ciudad se convirtió en base natural del comprador con residencia doble entre Nueva York y el sur.

El eje del superyate se está desplazando. Mónaco mantiene el prestigio, pero Palm Beach ya amplía su potencial. La feria del Atlántico se convierte en el puerto del que sale la conversación anual del sector náutico premium.

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