Miraval Studios vuelve bajo la mano de Brad Pitt

En el sur de Francia, dentro de Château Miraval, un estudio que definió parte del sonido europeo vuelve a operar bajo una nueva lógica. Miraval Studios, donde Pink Floyd grabó “The Wall” y por donde pasaron AC/DC y Sting, está de regreso nuevamente, bajo la visión e impulso de Brad Pitt como pieza estratégica dentro de un ecosistema de alto valor.
La reapertura no responde solo a la nostalgia e inversión. El proyecto, desarrollado junto al productor Damien Quintard, implicó una intervención integral y millonaria acorde con el nivel técnico y el posicionamiento buscado.

DAMIEN QUINTARD
El corazón del estudio es su equipamiento. Miraval integra una consola analógica personalizada basada en módulos clásicos, combinada con sistemas digitales de alta resolución. A esto se suma una cadena de grabación que incluye preamplificadores de válvulas, compresores ópticos y de estado sólido, además de una selección curada de micrófonos de referencia como Neumann, AKG y Telefunken.

La sala principal conserva su acústica original, rediseñada con precisión para capturar sonido natural en grandes formatos. El espacio permite grabaciones en vivo con múltiples músicos, priorizando profundidad, dinámica y fidelidad tonal.

Dentro del modelo de negocio, el estudio no opera como unidad independiente. Se integra a Château Miraval, que ya funciona como viñedo premium con presencia internacional. La incorporación de infraestructura creativa transforma el activo en un destino: hospitalidad, vino y producción cultural en un mismo lugar.
En una industria marcada por la velocidad, Miraval apuesta por lo contrario: tiempo, precisión, silencio y un entorno con sabor.


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