Solo cuatro unidades para el mundo.

El universo del automóvil de ultra lujo ha entrado en una nueva etapa: la del objeto irrepetible. El Rolls‑Royce La Rose Noire Droptail es una pieza creada para un cliente específico dentro del programa de coachbuilding contemporáneo de Rolls‑Royce Motor Cars. Presentado durante Monterey Car Week, el modelo inaugura la serie Droptail: cuatro automóviles diseñados de forma independiente, cada uno con identidad, materiales y narrativa propia.
La inspiración proviene de la rosa Black Baccara, conocida por su tono rojo oscuro casi negro. Esa referencia se traslada a la carrocería mediante un acabado llamado True Love, desarrollado tras más de cien iteraciones de color para lograr un rojo profundo que cambia con la luz.

El diseño adopta una silueta roadster biplaza con proporciones largas y una trasera que recuerda a las cubiertas de los yates clásicos. El techo rígido desmontable integra un panel electrocrómico que permite ajustar la transparencia del vidrio.

En el interior aparece uno de los trabajos artesanales más complejos realizados por la marca. La consola trasera integra una marquetería compuesta por 1,603 piezas de madera ensambladas para recrear el movimiento de los pétalos de una rosa.

El tablero integra además un reloj desmontable desarrollado junto con Audemars Piguet, concebido también como pieza de pulsera. Con un valor estimado cercano a los 30 millones de dólares, el La Rose Noire Droptail representa otra lógica dentro del lujo automotriz: la del automóvil concebido como obra singular.


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